martes, 2 de febrero de 2010

LA PACHANGA ERRANTE: SE SALE “EL QUE NO ERA CHUPÓN”

¿Tirar Pedrito? ¿Chupar? No, hombre, no, si es la mar de generoso. El sábado nos lo demostró, aunque afortunadamente para bien. Tarde soleada pero fría en La Llosa, y, como dice Ramón, “unos cuantos valientes bajaron a jugar”. En concreto 12.

Al llegar el que escribe, acompañado de Berni, se encontró con la gente jugando un 4 vs 4 y a Lobo Llopis y Pedrito Pikachu esperando desesperados tras (parece ser) media hora durante la cual podrían haberles dejado jugar cada uno a un equipo. Ello hizo que ciertamente el tío Lakers se enfadara y recriminara a los presentes, a los que no les hizo mucha gracia el tema, y se generó una pequeña polémica que rápidamente se solventó de la mejor manera posible: jugando.Los 4 nuevos, pese a una clara desventaja de estatura (y alguna cosa más) conformaron un equipo, y los otros 2 se quedaron como estaban.

Equipo A: Jose Toro, Mike, Julio Time y Girome. Parece que ganaron la tarde, 3 victorias creemos recordar, dos de ellas ante el B y una ante el C. La combinación TT (Toro+Time) aporta la mezcla justa de fuerza y calidad bajo aros, dos tíos que sin ser muy grandes son dos auténticos colosos en la pintura por su rendimiento. Si a ello le añades a un acertadísimo Mike desde el perímetro y a ese currante del basket que es Girome…Pues eso, que se salieron. Sólo les falló la concentración en algunos momentos en los que se dejaron remontar.

Equipo B: Los “cubanos”, Jesús, Michel Cuban Power, Ramón Jedi y Rafa Rice. Si no contamos mal, 2 victorias, quizá poco para el potencial de un equipo muy compensado y que tenía de todo. Eso sí, en su cruce con el C les pasaron por encima. Quizá la clave fue la tendencia de Jesús a lanzar desde lejos en lugar de aprovechar su estatura. Michel poco a poco entra en forma, Ramón estuvo muy sobrio y Rafa cada vez va a más, y cuando coge una racha es difícil de parar.

Equipo C: Los “nuevos”, Lobo Llopis, Pedrito Pikachu, Lakers…y Berni. Pese a jugar sin pívots, cumplieron como unos valientes, y se quedaron con un balance de 1-2 que bien pudo haber sido de 2-1. Lo explicamos. El primer partido, contra el A, lo ganaron en una increíble remontada capitaneada primero por 10 puntos de Pedrito, luego 8 consecutivos de un enchufado Lakers y rematando la faena un canastón de Llopis a la media vuelta, en una suspensión estilo Kobe. Seguidamente perdieron con claridad contra el B, y en su reencuentro con el A, tras ir ganando 19-10, vieron remontar a los rivales hasta un 19-18. Berni tuvo en sus manos el partido, pero su tiro, bien seleccionado, dio en la tabla, luego en el aro, y se salió. Pero al final buen sabor de boca.

Tras la marcha de Rafa Rice y Lobo Llopis, nos quedamos 10, y eso se prestaba para uno de esos partidos a 100 que tanto nos gustan. Lo hicimos así: Equipo 1: Jesús, Michel, Ramón, Pedrito y Lakers vs Equipo 2: Toro, Mike, Girome, Julio y Berni. El 2 empezó ARRASANDO. Con Mike enchufado, Toro y Julio dominando el rebote, Girome repartiendo leña a diestro y siniestro y Berni serio y sin desentonar, llegaron a tomar ventajas de entre 20 y 30 puntos que parecían insalvables, máxime cuando el 1 en ataque sólo se dedicaba a lanzar triples sin rebote, en defensa iba cambiando de rotación sin encontrar la fórmula buena, y gente como Lakers o Michel estaban claramente apáticos.

En ese punto, Ramón, todo corazón en defensa, trató de tomar también el timón del ataque jugando de base, pero estaba pasado de revoluciones y sin la cabeza fría no juega igual. Con todo perdido, y un 54-34 o así en el marcador, Pedrito decide cambiar el partido. “Dejadme jugar a mí de base”. Con Lakers dedicado exclusivamente a hacerle bloqueos, Pikachu encadenó una increíble serie de 15 de 20 en triples o así. También dio algunos pases. Algunos. El tema es que con ese nivel de acierto, la cosa fue muy diferente, y el partido pasó a estar dominado por el 1, aunque seguía apretado, 93-86 más o menos. Con Pikachu ya cansado y sin ver nadie un pimiento porque se había hecho de noche, surgió la (gran) figura de Jesús el cubano, Jesús "un día sin pan" (por ponerle un apodo, ya pensaremos otro, "XXL" también sirve). Hasta entonces había estado luchando a brazo partido con Jose Toro bajo el aro, y en ese momento salió de la pintura y surgió finiquitando el partido con 3 canastas consecutivas desde muy lejos, para un final 100-94 creemos recordar.

Los premios:

Premio Fela-Fela MVP: Pedrito. En los partidos cortos estuvo a buen nivel, y el partido a 100 lo decidió él sin ninguna duda. El espíritu de siempre y su técnica le hacen mantenerse a un buen nivel de juego. No es garrafón, no, es un excelente vino de ese que incluso gana con el tiempo. Jugando de pretendido base ya ni necesita que le pasen la bola. Pika Palomo, yo me lo guiso y yo me lo como. Pero es un crack, al menos 50-60 puntos en ese partido le contemplan.¡Vaya solo de guitarra Daimiel!¡Toma recital!

Lapa de oro al Mejor Defensor: Ramón. Se le vió con ganas de demostrar que eso del ajedrez era muy injusto, y vaya si lo hizo, el tío corrió por todas partes, con la intensidad de un chaval de 20 años, cortando un montón de balones y tapando huecos. La lastima es que ello le pasó de revoluciones y en ataque perdió su habitual frialdad.

Giromazo de Plata al Más Espectacular: Lobo Llopis. Estuvo poco tiempo jugando, pero le dio tiempo a demostrar que sus piernas siguen siendo prodigiosas. Cogió rebotes muy muy arriba y compensó la falta de pívots en su equipo, metió canastas en preciosas suspensiones, y sobre todo pegó un par de gorras a mano llena que nos dejaron a todos con la boca abierta. Tremendo.

Poco Ruido y Muchas Nueces al Trabajo Oscuro: Girome. “La Roca” fue esa puñetera piedra con la que los rivales tropezaron no dos veces, sino tres, cuatro, cinco…Se movió como la puñetera columna del parking del anuncio de los seguros, evitando los cortes a canasta de forma muy expeditiva, y provocando por momentos las iras (por ejemplo) de Ramón. La legalidad es discutible, pero la efectividad de su planteamiento es innegable. Y eso por no hablar de su tirito desde los tiros libres, entre 80-90%, y sus rebotes largos. Muchas nueces, vaya que sí.

Chupa chups al más chupón: se lo lleva Pedrito, pero multiplicado x3, la sesión chupóptera del amigo convirtió el partido por momentos en un monólogo. Si Jordan tenía a los Jordanaires, Pikachu tenia a los Pikanaires. Vale que hizo lo correcto para ganar, pero ¡vaya tela que forma de chupar, ni la Penny Flame!

La frase: (con acento cubano) “mira tú como me has dejado la espalda, esto no me lo he hecho yo solo, te lo juro por mi madre” (Jesús a Jose Toro, enseñándole las heridas de guerra de su combate bajo aros) .

lunes, 1 de febrero de 2010

EL EXTRAÑO CASO DE DeJUAN BLAIR, EL “CARPANTA” SIN LIGAMENTOS por Vince

Hace poco, como todos ya sabéis, nos dejó uno de los hombres que más ha dado a conocer el baloncesto en nuestro país, el gran Andres Montes. Comentarista singular donde los haya, que sacó una infinitud de motes a una larga lista de jugadores durante sus inolvidables retransmisiones NBA junto a Antoni Daimiel.

Y entre ese vocabulario tan suyo, en esa "jerga" baloncestistica, se encontraba uno que sin duda estaba entre mis favoritos: "Carpanta". Apodo con el que se conocía a aquellos jugadores con una insaciable hambre de rebote, auténticas fieras bajo los tableros. A este selecto club pertenecían hombres como Danny Fortson ( Mavericks), Ben Wallace (Pistons), Lorenzen Wright ( Grizzlies), Reggie Evans ( Seattle), y sobre todo el excéntrico Dennis Rodman ( Chicago). Como os podéis imaginar, entre ellos también se encuentra el protagonista de hoy, el Rookie DeJuan Blair. Pero el caso de este jugador es mucho más especial y curioso que el del resto. Cuando os cuente su historia entenderéis la rareza, y por que no decirlo, la grandeza, de este joven pívot de 20 años.

DeJuan Blair, apodado "the Pitt", o mas comúnmente; "the Big Fella" Blair, fue elegido el pasado Draft por los San Antonio Spurs en el número 37, procedente de la universidad de Pittsburg, donde defendía los colores de los Panthers en la NCAA. Blair es un pívot no muy alto (2,01), pero con un gran poderío físico, no en vano pesa 126 kg, y tiene una envergadura de 2’20. En su segundo año como universitario promedió 15,7 puntos y 12,3 rebotes. Números que en condiciones normales le hubieran colocado en primera ronda del draft, y no en el decimoséptimo lugar de segunda ronda (como así fue).

Pero Blair, durante su época en el instituto sufriría una lesión que marcaría para siempre su futuro en el mundo del baloncesto. Y es que durante su periplo High School, el joven pívot se rompió los ligamentos cruzados de ambas rodillas. Lesión muy frecuente entre jugadores de fútbol y también de baloncesto. Aquí en España (ACB) son muchos los jugadores de baloncesto marcados por este tipo de lesión, entre ellos Vule Avdalovic (Pamesa), Martin Rancik ( Estudiantes) o Vensson Hamilton y Raul Lopez ( Real Madrid), así como en la NBA: Danny Manning y Shawn Livingston (Clippers), y más recientemente Michael Redd ( Bucks). Y en muchas ocasiones, estas lesiones son causa del declive total de la carrera de algunos jugadores.

Por supuesto este no es el caso del pívot de los Spurs. Tras esa gravísima lesión, Blair fue sometido a una serie de complejas operaciones de rodilla con el fin de restablecer sus ligamentos rotos. Pero para que entendáis a la perfección la curiosidad y complejidad del caso, vamos a meternos de lleno en el asunto:

Los ligamentos cruzados (anterior y posterior), son dos cordones fibrosos que unen la tibia y el fémur limitando y estabilizando los movimientos de la rodilla. Son por tanto unos elementos indispensables para el buen funcionamiento de la articulación, haciendo que esta trabaje correctamente sin desgastar los meniscos. Estos ligamentos al romperse se deshilachan como una cuerda, por lo que es imposible recuperarlos sin cirugía. Esta cirugía consiste en sustituir los ligamentos rotos por injertos procedentes del tendón rotuliano de la misma rodilla lesionada. Estos injertos 5 meses después de la cirugía se habrán integrado completamente en el hueso, adoptando las mismas características del ligamento perdido.

Esto es lo que ocurre en la mayoría de los casos, pero no en el de nuestro amigo Blair. Ya que en el joven pívot, estos injertos no se integraron, sino que su organismo reaccionó reabsorbiéndolos, de manera que quedó sin ligamentos cruzados en sus rodillas. Esta situación es incompatible en el 99% de las personas, ya que la rodilla queda desprotegida y completamente inestable, a menos que tengas una musculatura "hiperdesarrollada", como en el caso de Blair. De manera que ese sobrefortalecimiento de los músculos cuadriceps e isquiotibiales, compensa la ausencia de ligamentos cruzados, estabilizando la rodilla.

Así que "the Big Fella", después de largos meses de rehabilitación, y duras sesiones de gimnasio, pudo seguir su carrera baloncestistica con total normalidad, gracias a sus prodigiosas piernas. Aun así, muchos médicos aseguran que estos deportistas están condenados a una carrera deportiva mas corta de lo normal, ya que sin estos ligamentos la rodilla trabaja más, y de forma menos sana, aumentando el desgaste de los meniscos, y llevando poco a poco a una degeneración progresiva de la articulación.

Pero por el momento, al bueno de DeJuan le va de maravilla. En su primera temporada NBA promedia 7,2 puntos y 6,6 rebotes con un 54% en tiros de campo,y en tan solo 18 minutos por partido. Blair es un pívot de poca altura, sin buen tiro ni mucha técnica individual, y encima lleva consigo sus problemas de rodilla. Pero pese a ello rinde mucho. Su garra, fuerza y determinación en la cancha son envidiables, siendo un claro ejemplo de superación y explotación al máximo de sus posibilidades.

Su gran noche fue el pasado 13 de Enero en Oklahoma City, donde cuajó su mejor actuación con 28 puntos y 21 rebotes, 11 de 17 en tiros de campo, 2 tapones i 2 recuperaciones. Al finalizar el partido, su entrenador Greg Popovich le dedicó estas palabras: "Me quedo con todo lo que nos ha dado esta noche, pero todavía no se como pudo hacerlo. No conozco como hace sus movimientos, simplemente es un auténtico jugador de baloncesto. Supera su nivel de altura, busca siempre el balón, tiene excelentes manos y hace todo lo que vemos".

A continuación os he puesto dos videos buenísimos, para que conozcáis a este coloso de los tableros. El primero es un clip de sus mejores jugadas durante su periplo universitario en Pittsburg. El segundo es una recopilación de las jugadas de Blair en el partidazo contra los Thunder.





Si queréis ver más, de este carpanta de los tableros, aquí os enlazo otro video de otro partidazo de Blair, en este caso contra los Rockets (a Andersen y Landry se los come vivos).

Puede que sus condiciones no sean las más adecuadas para aguantar a buen nivel una carrera NBA con 4 partidos por semana, y en un equipo como San Antonio, fijo en Play-Offs. Muchos partidos, mucha carga física y mucho desgaste para las maltrechas rodillas de Blair. Pero que quieren que les diga, con todo lo que este joven ha superado a lo largo de su calvario de lesiones, y con toda la intensidad y pasión que pone día a día en su juego, se merece como mínimo el beneficio de la duda, la confianza de su equipo y sobretodo el respeto de toda una liga.

No crucifiquemos a un jugador antes de tiempo, no cortemos las alas a un joven que es muestra del puro sacrificio y voluntad inquebrantables. Asistamos en primera fila al emocionante reto de un jugador en busca de un sueño. El sueño de jugar en la mejor liga del mundo.

PD: Este articulo está dedicado a todos aquellos lectores del blog que padecen, o hayan padecido este tipo de lesiones de rodilla. Y en especial a mi gran amigo y ‘’pereres man’’ Javi Halley Vidal.